Iván Mestre: «Si quieres hacer una buena fotografía tienes que estar presente independientemente de la situación»

La fotografía nació, en parte,  para ser un fiel reflejo de la realidad. Sin embargo,  en muchas ocasiones deja entrever la subjetividad de quien porta la cámara, esa persona que se encuentra en el momento y en el lugar indicado con su objetivo preparado. 

Iván Mestre se enamoró de esta profesión a los seis años, cuando en su club de tiempo libre ANADE realizó un taller de fotografía. Desde entonces han pasado 39 años y tras idas y venidas Iván se dedica a tiempo completo a su gran pasión. En su juventud quiso estudiar periodismo para convertirse en fotoperiodista pero finalmente se graduó en Derecho y tras la pasantía decidió que todo aquello no era para él. Así que cogió su cámara y emprendió su propio negocio. 

Su actividad principal han sido las famosas BBC (bodas, bautizos y comuniones) aunque también ha realizado fotografía corporativa, de producto y ha trabajado como fotoperiodista. Cuando la COVID-19 llegó a nuestras vidas y comenzaron a cancelarse los eventos tuvo que replantearse su futuro

“La crisis del 2008 no me afectó, la gente seguía casándose pero ahora es mucho peor.  Se trata de una rueda que afecta a todos, si no hay bodas no hay fotógrafos, ni camareros, ni wedding planners, ni proveedores, ni orquesta…”.  

Fotografía de recién casados en una Vespa. Iván Mestre.

Por eso hace unos meses se encontró en un punto de inflexión en el que decidió volcarse en la fotografía corporativa y de producto. Anteriormente, ya había trabajado con marcas como BSH, Vitaldent o ConCari. 

“Es un tipo de trabajo diferente. En las BBC trabajas muchas horas de pie cargando varias cámaras y es muy duro. Ahora siempre voy con un segundo fotógrafo para poder dedicarme a fotografías más especializadas del evento. No me veo en 10 años pudiendo llevar el ritmo que una boda exige

Iván también ha explorado el fotoperiodismo. Recuerda en especial una huelga general que le tocó cubrir donde disparó esta instantánea. 

Foto tomada en Glorieta Sasera, Zaragoza. Iván Mestre.

“En situaciones así es mejor tener piel de cordero. En ese momento la policía nos avisó de que era probable que fueran a cargar. Decidí quedarme,  ahí aprendí que si quieres sacar una buena foto tienes que estar presente independientemente de la situación.” 

Cuando en marzo del 2020 comenzaron a cancelarse todos los eventos vio que no era rentable tener un estudio propio, ya que la mayoría de su trabajo era al aire libre. Vive en el centro, y pasaba bastante por la puerta del Hub. Un día se decidió a entrar y conoció a Manu y a Félix. El 1 de junio del 2020 entró a formar parte de la comunidad hubber: 

“Había mirado otros coworkings pero eran mucho más fríos. Lo que me encantó del Hub es la vida que tiene, es fácil conocer a la gente, hablar con ellos en la cafetería y crear vínculos.”

Lo más positivo del Hub para Iván: 

“Es una comunidad emprendedora, lo que es muy bueno porque escuchas ideas de otras personas que tú nunca te habías planteado. Me encanta el grupo de Whatsapp donde compartimos artículos de Linkedin, son cosas que en otros sitios no existen.” 

Silueta de un hombre en un concierto. Iván Mestre.

Si queréis saber más de este emprendedor lo encontraréis en el despacho Gracián de la planta baja del Hub y por supuesto podéis poneros en contacto con él a través de su perfil de Linkedin.

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Felix A. Tena

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