Queda muy poquito para despedir este 2019 y saludar al 2020. Encarando la recta final, echamos la vista atrás y revisamos qué nos ha traído el año que ahora termina; en qué hemos tenido éxito y en qué hemos fracasado o lo que es lo mismo, qué hemos descubierto y aprendido; qué nos ha gustado y qué no; en qué hemos avanzado y en qué puede que estemos estancados.

Volvemos a colocarnos en el momento presente y miramos hacia el futuro, hacia un prometedor 2020 a punto de comenzar, una cifra redonda que confiamos en que nos ofrezca el mejor marco para llevar a cabo nuestros sueños y proyectos, 365 días para crear nuevas realidades con sus 365 noches para soñar lo que después hacemos, forjamos y construimos.

Y en ese espacio de tiempo fugaz y fundamental en el que recapitulamos para redireccionarnos, hacemos nuestra lista mágica de 5 propósitos para el 2020. Lo que leerás a continuación es solo una propuesta, unos propósitos lanzados para despertar los tuyos, porque la lista que cuenta, querido emprendedor, es la tuya:

Evolucionar

Estamos diseñados para avanzar continuamente y querer siempre más: ir más lejos, tener más y mejores resultados, explorar lo inexplorado. Somos nómadas de los deseos, cuando conseguimos un objetivo, diseñamos un nuevo reto incapaces de estar quietos, porque el estancamiento es el peor de nuestros males. Somos inconformistas y seguimos reinventándonos a cada paso.

Evolucionar es crecer con fundamento e implica haber integrado en su mejor versión lo vivido, para transformarlo en la gasolina que nos impulsa. ¿Qué lecciones te ha dejado este 2019? ¿Qué has aprendido? ¿Qué vas a hacer nuevo? ¿Y qué vas a dejar de hacer?

Queremos impulsar proyectos que nos motiven, que nos hagan sentir plenos de vida, que nos devuelvan en el espejo la imagen que se corresponde con lo que somos en cada momento, sabiendo que al minuto siguiente esa imagen volverá a cambiar.

¿Qué proyectos vas a poner en marcha este 2020? ¿Los has madurado ya? Quizás sí o quizás solo vislumbras un nuevo rumbo y es el camino el que te dará pistas. ¿Hacia dónde apunta ese rumbo? ¿Qué ves en esa dirección? Continúa, porque eso es sinónimo de estar vivo y da ese salto que tanto temes y deseas por igual. Es ahí donde está tu espacio de crecimiento exponencial, tu expansión.

Impactar en la sociedad

El ser humano busca dejar su impronta. Los emprendedores queremos generar un cambio real, queremos que haya un antes y un después de ese nuevo proyecto, servicio o producto al que damos vida, queremos que el mundo sea diferente y mejor gracias a nuestra contribución. O quizás lo nuevo y diferente no sea el producto o el servicio, sino la manera de ofrecerlo, que lleva nuestro sello personal.

¿Cómo has contribuido a que el mundo sea diferente en este 2019? ¿Cuál ha sido la semilla del cambio que has plantado? ¿Qué cambio quieres ver en el mundo? ¿Qué es lo que vas a hacer posible? ¿Cuál es tu huella?

Equilibrio

La actividad emprendedora suele requerir una gran inversión de energía personal. Descuidar nuestra energía, que es nuestro verdadero gran recurso, siempre tiene consecuencias, que se pueden plasmar en nuestras relaciones con los demás o en cuestiones tan vitales como la salud.

¿Y cómo se consigue el equilibrio? Imagina a un equilibrista circense caminando con su barra por un delgado cable. No permanece recto, sino que se inclina y oscila ligeramente de un lado a otro, balanceando el peso. A veces la oscilación es mayor, pero consigue el contrapeso necesario para continuar sobre el cable. Ahí tienes el truco. Probablemente, tendrás que invertir mucha energía física y mental en tu proyecto, así que determina cuáles serán tus espacios para el descanso y tus pequeñas recompensas durante el camino y, sobre todo, cumple fielmente ese plan de cuidado radical (recuerda que radical viene de raíz, la raíz que nos sostiene).

¿Qué tal te has tratado este año? ¿Has disfrutado de tus merecidos descansos? ¿Te has marcado un horario adecuado? ¿Te has alimentado bien? ¿Has reservado tiempo de calidad para ti y para las personas a las que quieres? ¿Has tenido fugas importantes de energía? ¿Qué has aprendido? ¿Cómo vas a cuidar de tu energía personal este próximo año? ¿Hay algo nuevo que te hayas planteado incorporar en tu vida con el único objetivo de disfrutar? (Ese algo será lo que más te ayudará a recargar la batería).

Conectar

“Necesito desconectar unos días”, nos decimos cuando, en realidad, ya estamos bastante desconectados de nosotros mismos y de todo lo demás. Un incorrecto uso de la tecnología, una mala gestión de nuestra energía o simplemente el desgaste que a veces experimentamos con nuestros proyectos nos aleja de nuestro bienestar y creatividad natural.

Conectar o reconectar es volver a estar presente para, en cualquier situación, tener todos nuestros recursos y capacidades a nuestra disposición, algo que todo emprendedor necesita, porque el viaje es movidito. Para eso, nuestra cabeza debe dejar de viajar y aterrizar en el aquí y ahora, que es donde se resuelven los problemas y donde se generan nuevas oportunidades y aprendizajes. Hay aspectos muy sencillos pero enormemente útiles que nos ayudan a estar presentes en todo momento, como ser conscientes de nuestra respiración. ¿Dónde está tu respiración cuando estás en esa reunión estratégica? Reconectar con ella es reconectar contigo.

Además, necesitamos conectar con nuestro entorno. Tanto si tu proyecto es individual como de equipo, te relacionarás con otras personas, harás nuevos contactos, crearás nuevas alianzas estratégicas, conocerás a nuevos clientes, proveedores o facilitadores. Puede que formes parte de una red o de un sistema o de un ecosistema de emprendimiento, como el Hub. Conecta con las personas que te inspiran, que te hacen vibrar con sus ideas y su energía, intégrate en comunidades a las que nutres y que te nutren. Somos seres sociales y tenemos la capacidad de dibujar un nuevo horizonte para nuestra sociedad. No es un camino individual, sino colectivo. Solo podemos hacerlo juntos.

¿Te has sentido centrado, despierto y atento este año? ¿Has conectado con personas y entornos que te interesan? ¿Estás en el lugar adecuado para lanzar tu proyecto?

Comunicar

Todo ser humano tiene una historia que contar y todo emprendedor tiene un proyecto que dar a conocer. ¿Cómo hablas de tu proyecto?¿Estás dispuesto a darle visibilidad? ¿Estás dispuesto, tú, a ser visible? A menudo, nos asusta exponernos a la crítica o al fracaso. Nos identificamos con nuestros proyectos y si no funcionan en el mercado, sentimos que los que no funcionamos somos nosotros. Recuerda que tú no eres tu proyecto. Tu proyecto no es más que el resultado de tu capacidad creadora, que es inagotable. Y el fracaso no es más que un resultado contrario al que imaginaste en su momento. Adelante, experimenta, aprende, integra y continúa.

Ahora que has revisado tu pasado y tus propósitos de futuro, volvamos al presente, al hogar de las realidades, al espacio en el que damos forma al mundo. Los emprendedores somos esos grandes soñadores capaces de cambiar la realidad a golpe de idea hecha carne y hueso, a menudo con mucho esfuerzo o tras varias intentonas fallidas. El mundo avanza gracias, en gran medida, a esas ideas con piernas que dibujan soluciones a problemas actuales o se anticipan a futuras necesidades. Confiemos en que el 2020 se alíe con esta visión del mundo, con los emprendedores y con los ecosistemas que los integran y fomentan sus conexiones y proyectos, pero sobre todo confiemos en nosotros mismos.