En Impact Hub Zaragoza hacemos todo tipo de actividades para conseguir que tu pasión se convierta en tu negocio. El taller de cómo montar tu MVP funcional con poco “money” pero con mucho “flow” es un ejemplo de ello. Este fue impartido por el agitador de empresas Álex Dantart a una veintena de mentes emprendedoras con muchas ganas de aprender. Y, sin duda, las tres horas que duró esta MasterClass fueron suficientes para adquirir grandes conocimientos. En concreto, cómo dar forma a una idea para validarla y saber si esta es rentable. En definitiva, si se debe gastar más tiempo, esfuerzo y dinero en hacerla mejor.

Empecemos por el principio:

¿Qué es un MVP?

Este acrónimo proviene del Inglés y significa Minimum Viable Product, que en español significa producto mínimo viable. Es decir, un resumen conciso del menor grupo posible de características que funcionan como producto único mientras todavía resuelve, al menos, el problema nuclear. Se busca la fusión entre lo básico y lo viable, el equilibrio entre eficiencia y usabilidad, lo que significa que debe ser lo suficiente mínimo para atraer a los usuarios.

Será el primer prototipo que se lleve al mercado y del que se sacarán las primeras reacciones de los clientes. De esta forma, se obtienen las primeras pistas para pivotar el modelo o perseverar en él.

¿Cómo se crea?

Lo primero que se debe hacer es definir la propuesta de valor y, seguidamente, concretar las funciones básicas del MVP. Así pues, se puede generar un canal para captar las respuestas del cliente y, posteriormente, analizar los datos obtenidos en este ejercicio.

Dantart señaló algunos puntos clave a tener en cuenta en el desarrollo de un MVP. Tal y como la importancia de la sencillez y la rapidez -menos de un día- con las que sería recomendable realizarlo. Pero eso no tiene que perjudicar al atractivo de este: “una cosa es hacerlo mínimo y otra es hacerlo feo”. “La gente paga por cómo cuentan las cosas, de la misma forma que paga por cómo vendes tu producto”, asegura Dantart.

“Una cosa es hacer un MVP mínimo y otra es hacerlo feo”.

Otro de los elementos a valorar es la utilización de elementos que contabilicen aquellos aspectos que queremos conocer: “en un MVP es más importante poner cosas que midan, que cosas que hagan”. Así, nos alejaremos de desarrollar un producto en base a creencias que no supla las necesidades de los clientes.

Lo que NO debes hacer…

Estos son los errores que nunca se deben cometer cuando se lleva a cabo un MVP:

  • No tener equipo.
  • No había mercado para el producto.
  • Elegir el desarrollo incorrecto.
  • No intentar hacer el producto perfecto.
  • Ignorar el feedback de tus clientes.
  • No cumplir con los horarios establecidos, engañar al cliente y olvidar las promesas.
  • No estudiar previamente el mercado, igual no es necesario construir tu MVP.