Inteligencia Competitiva

“Si conoces a los demás y te conoces a ti mismo, ni en cien batallas correrás peligro.”

Sun Tzu, El arte de la guerra.

Parece mentira que una frase de finales del siglo vi a. C pueda ayudarnos a definir este concepto económico tan reciente. Pero lo cierto es que lo especifica a la perfección; y es que más allá de su evidente aplicación militar se puede extrapolar a la economía, concretamente al mercado, lugar donde al final también se recrea una especie de guerra entre oferentes de un mismo producto. Y por mucho que ésta sea una guerra sana, ya que el conjunto de la sociedad siempre sale beneficiada de la libre competencia entre empresas, no deja de ser una guerra.

Pero vayamos a lo importante: ¿A qué nos referimos exactamente con inteligencia competitiva? y  ¿Por qué es tan importante su implantación en tu empresa?

Inteligencia competitiva es el proceso de obtención, análisis, interpretación y difusión de información de valor estratégico sobre la industria y los competidores, que se transmite a los responsables de la toma de decisiones (Gibbons y Prescott, 1996). Inteligencia competitiva es el proceso continuo de crear un sistema de aprendizaje sobre las capacidades y comportamientos de los competidores, con el objetivo de ayudar a los responsables en la toma de decisiones estratégicas (Shrivasta y Grant, 1985).

En un mundo cada vez más globalizado y parametrizado, en el que existe un fuerte crecimiento exponencial de la cantidad de fuentes de las que extraer datos, es crucial que tu empresa cuente con un sistema que ayude a extraer valor de toda esa información que hay en el entorno y que está esperando a que vayas a por ella. Si no lo haces tú, otro lo hará.

En todo esto cobra especial importancia el proceso de recogida y tratamiento de la datos: qué buscar, dónde y cómo. Para ello es necesaria la figura de un data analyst que sepa manejar técnicas, herramientas y tecnologías muy potentes que te puedan ayudar a lograr tu objetivo: convertir todos esos datos brutos en información que sepas manejar y utilizar a tu favor. Por lo tanto el principal reto ya no es tanto acumular información como en épocas pasadas, sino cómo tratarla para conseguir sacar de ella inteligencia.

Me gustaría dejar claro también que inteligencia competitiva no sólo es el proceso de convertir datos en inteligencia, también consiste en hallar nuevos factores críticos de vigilancia e identificar necesidades estratégicas de información para tomar decisiones teniendo en cuenta variables que otros no tienen, variables muy importantes que pueden marcar la diferencia y que te ayudarán a tomar medidas Thinking outside the box .

¿A qué esperas entonces para convertir tu empresa en una organización orientada al dato?