Blockchain y arte son dos conceptos que a priori no parecen compatibles, pero realmente tienen mucho que aportarse el uno al otro. Así se demostró en la ultima sesión de Think Tank realizada en Impact Hub zaragoza y conducida por Paula Pascual, nuestra experta en este tema.

Recordemos, ¿qué es Blockchain?

Una cadena de bloques es esencialmente un registro de transacciones certero y verificable, un libro mayor de acontecimientos digitales el cual está distribuido o compartido entre diferentes servidores repartidos por todo el mundo. Blockchain es inmutable y permanente, lo que significa que es una base de datos que solo consiente escritura. No se puede modificar, manipular o borrar nada de lo que ahí se plasma, solo permite añadir. Además, estas operaciones deben realizarse bajo consenso de la mayoría de los participantes del sistema.

“En la actualidad estamos en el punto medio de madurez de este sistema. La adopción masiva de Blockchain llegará, aproximadamente en 2025”, aseguró Pascual.

¿Cómo se puede aplicar al arte?

Esta tecnología se relaciona habitualmente con sectores como la banca, empresas de logística, energéticas, registros centrales, marketing o ingeniería aeronáutica. Pero realmente se puede aplicar a todos los ámbitos y negocios. Es por ello que la industria del arte ya ha encontrado la forma de aprovechar las múltiples oportunidades que brinda la cadena de bloques.

De esta manera, los artistas pueden proteger sus creaciones digitales e, incluso, encontrar una forma alternativa de financiación basada en las visitas de sus posts y las reacciones de los usuarios de la red. Se abre el camino a una mayor democratización del arte en el que los propios autores pueden encontrar mayores facilidades a la hora de monetizar sus obras. Por ejemplo, reduciendo las comisiones por financiación y  consiguiendo una mayor liquidez en el momento de venta.

Algunas plataformas web relacionados con este sector ya hacen uso de esta tecnología:

CREARY

Esta red social de portfolios creativos está basada en la blockchain, recompensa a artistas y curadores con activo digital en función de las visualizaciones y me gustas de las publicaciones. En Creary los autores pueden registrar los derechos de autor de una creación y distribuir sus trabajos directamente a sus fans.

KNOWN ORIGIN

Permite la venta de obras digitales, con la opción de que estas sean limitad o ilimitadas. Tal y como ocurre en el mercado tradicional donde encontramos series numeradas con su correspondiente certificación oficial.

MAECENAS

La primera plataforma del mundo basada en la blockchain de Art Investment que democratiza el acceso a Fine Art. Permite la financiación de obras de arte evitando la figura del intermediario, lo que se traduce en un gran ahorro.

SCARAB

Se autodenomina como el artista del futuro. Este experimento elimina la identidad individual y crea un artista colectivo, formando por los miembros de la comunidad  que integran Scarab. 

Debate: ¿Se puede falsificar una obra en Blockchain?

Ante este abanico de posibilidades surgió un interesante debate sobre la validez de estos métodos y la posible falsificación de las obras. Blockchain es la garantía de la inmutabilidad, pero pueden surgir problemas en la creación de la cadena. Depende de las condiciones en las que se vierte el dato, si son adecuadas o no. Es decir, la existencia de legitimidad en el proceso de transformación del activo físico en digital.

“Blockchain es una herramienta que va a agilizar todos nuestros proyectos, pero no es la solución alternativa a todos nuestros problemas. No va a sustituir a los notarios”, apuntó Paula Pascual.

De esta forma, la ponente de esta sesión mostraba todas las posibilidades que ofrece esta tecnología. Pero también recordó que esta no supone la solución definitiva a los inconvenientes habituales en este mercado.